martes, 31 de marzo de 2009

Permitidme tutearos invéciles


Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros. Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros -aquí matizaré ministros y ministras- de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera. No quiero que acabe el mes sin mentaros -el tuteo es deliberado- a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía. De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia , la Literatura , la Geografía , el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.

Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana -que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural-, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña. Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O una ministra de Educación, la señora Cabrera , capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.

Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente -recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española-. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos»
Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p'alante. Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco , Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias , José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo.

Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil, que un malvado.

Hoy un amigo tuvo a bien mandarme este artículo de Pérez-Reverte extraído del XL-Semanal. Qué bien habla (y escribe) este hombre, porque hay muchas formas de decir la verdad pero como él la dice es especial.

Espero que os guste tanto como a mí.

lunes, 30 de marzo de 2009

Simplemente soy


"La ventaja de ser inteligente es que así resulta más fácil pasar por tonto. Lo contrario es mucho más difícil."

Kurt Tucholsky

Cuanta razón tenía este hombre.

Yo nunca sé nada, "calladito estás más guapo" que decía mi abuela.

Muchos piensan que soy tonto (o al menos eso creo yo), porque me río de la vida y eso es algo que les cuesta bastante entender.

Otros piensan que algo se debe esconder tras esos silencios. Tal vez hayan leído un poco y conozcan un viejo dicho zen:

Los que saben no hablan;
los que hablan no saben.

En general pienso que me sobreestiman pero bueno, allá ellos.

No soy un tonto, pero soy lo bastante listo para parecerlo. Tampoco soy un genio, pero sé lo suficiente para que otros crean que lo soy cuando a mí me interese.

Simplemente soy

sábado, 28 de marzo de 2009

El tiempo y tú....


¿Cómo medimos el tiempo?, es curioso, pero una pregunta tan sencilla no tiene explicación, es cierto que algún físico podría venir con la cantinela del periodo que tarda no sé qué, no sé cuántos.... pero es mentira, el tiempo no se puede medir. Una noche de juerga con amigos puede transcurrir en un segundo, en un pestañeo, pero esa reunión de trabajo con tu jefe, no termina nunca. Ese es su magnifico poder.

Y esto hablando del tiempo actual, pero ¿y los recuerdos?, parece que fue ayer cuando fue mi primer día de colegio, de instituto, de universidad.... el primer vuelo en avión, el primer beso.... y como estos, mil días especiales más.

Así funciona el tiempo, está vivo, tan vivo como lo puedes estar tú.

Una cosa sí está clara, cada segundo que no uses será un segundo que desperdicies, por lo tanto haz siempre lo que te apetezca hacer.

viernes, 27 de marzo de 2009

A mi sombra


A ella, que me acompaña desde el momento en que nací, cuando el primer rayo de luz me tocó apareció, desde entonces no se ha separado de mí, sólo se esconde cuando hay oscuridad porque le da miedo, pero va siempre conmigo.

Es la única que conoce todos mis secretos, a ella se los puedo confiar pues cuando la miro sólo veo una parte de mí, una extensión de mi propio yo.

Sin sombra no podríamos vivir, pues cuando nos tocase la luz nuestro cuerpo desaparecería, así que cuidarla, tratarla bien y nunca os abandonará.

jueves, 26 de marzo de 2009

Los errores


Me encanta la gente, sobre todo a la hora de equivocarse, me explico.

A un amigo le dejó su novia de improviso y lo pasó muy mal. Se culpaba por los fallos que había cometido, y hasta de los que no. Se culpaba por habernos dejado algo de lado a los amigos y veía que eso no había estado bien.

Ahora vuelve a tener novia (una distinta) y todos los lamentos se han esfumado, se los llevó el viento. Los que lo vemos desde fuera nos damos cuenta de que en menos de 5 meses está justo donde lo dejó con la otra y cometiendo los mismo errores (este tema seguro que lo trataré algún otro día, porque también me parece muy interesaten, jejejeje).

¿De los errores se aprende? sólo si quieres aprender.

Pase lo que pase yo seguiré ahí

miércoles, 25 de marzo de 2009

Algunas cosas se hacen tan nuestras que acabamos por olvidarlas...

Estamos tan acostumbrados a ellas, a su presencia, que no vemos lo importantes que en realidad son. Sólo cuando las perdemos, cuando vemos el vacío que dejan en nosotros, nos damos realmente cuenta de la falta que nos hacían.

martes, 24 de marzo de 2009

El deporte

Me gusta el deporte.

Me gusta verlo, pero sobre todo practicarlo. Cualquiera, todos están bien, porque son divertidos y son muy saludables.

Es curioso cómo mi propio cuerpo busca el equilibrio. Hubo momentos en mi vida en los que físicamente me encontraba genial, pero intelectualmente flojeba. Otros, en los que estaba mentalmente muy fuerte, pero mi físico no iba a la par. En ambos casos estaba descompensado, desequilibrado.

Ahora estoy en camino de alcanzar ese equilibrio, mi mente es más fuerte que nunca y mi cuerpo quiere alcanzarla, cuando lo haga, ambos mejorarán cada día.

Sigo buscando ese equilibrio...