
Debido a que me muevo en este extraño mundo de "expads" o de expatriados , que por distintos motivos han tenido que dejar sus países atrás en busca de un trabajo mejor, he conocido a algunas personas que mantienen relaciones a distancia.
He de reconocer que esto es algo que a mí siempre me ha parecido prácticamente imposible de mantener, el contacto es lo que mantiene viva una relación, o al menos eso es lo que yo pienso. Puede que un tiempo funcione, ahora gracias a Internet se puede hablar todos los días, incluso "verse", pero no es lo mismo. Uno empieza a quedarse fuera de la vida diaria del otro.
Y es ahí donde creo que radica el punto de inflexión para que una relación a distancia funcione o no, en la capacidad, o falta de ella, para acostumbrarse a esa nueva situación. Me explico. Cuando uno se acostumbra a no ver al otro, a no hacer planes con él, la relación empieza a resquebrajarse. Se dejan de compartir cosas, porque sencillamente se pertenece a dos círculos distintos que comienza a alejarse, siendo cada vez los puntos o lazos en común, muchos menos que el resto de situaciones en la vida que los alejan.
Pero, sorprendentemente, hay gente que consigue sobrevivir a esa distancia, y yo creo que es debido a su incapacidad para acostumbrarse a esa nueva situación, siguen compartiendo sus vidas porque no tienen "otras vidas" que provoquen que se alejen.
En fin, tema complicado este...